- Título original: Definitely, maybe
- Año: 2008
- Género: Romántica
- Dirección: Adam Brooks
- Intérpretes: Ryan Reynolds, Isla Fisher, Derek Luke, Elizabeth Banks, Rachel Weisz, Abigail Breslin, Kevin Kline, Adam Ferrara.
- Guión: Adam Brooks
- Música: Clint Mansell
- Fotografía: Florian Ballhaus
- Montaje: Peter Teschner
- Productora: Studio Canal, Working Title Films
SINOPSIS
Will Hayes (Ryan Reynolds) recoge a su hija Maya (Abigail Breslin) del colegio, la cual le empieza a preguntarle como se conocieron el y su madre. Ante la insistencia de su hija, Will cede y le cuenta la historia de como conoció y se casó con su madre como si fuese una historia.
CRITICA
En los últimos tres años he vuelto a volver a ver películas que solo había visto una vez y, en alguna ocasión me ha aparecido una tremenda decepción revisionarlas pero, en otros casos me ha parecido bastante curioso y agradable puesto que las he apreciado de forma diferente o incluso me he fijado en pequeños detalles que antes no había visto. Es algo que me ha ocurrido con esta película.
Ya he comentado en varias entradas que son románticas, era un género que daba por perdido pero poder ver alguna que salva a este género es algo revitalizante. La historia que se relata en esta película es sencilla y como se va desarrollando la vida de Will y con el amor y ternura con la que se la cuenta a su hija permite al espectador mantenerse dentro de la historia. Por otro lado, no es la típica historia de amor entre dos personas no tiene por que ser rápida, sino que a veces tienen que ocurrir una serie de acontecimientos para estar con alguien.
El objetivo principal del filme es entretener y ver como se van desarrollando los acontecimientos para ver cual va a ser el final. Uno de los aspectos que he observado es que el protagonista tiene impaciencia por estar con alguien y dar el paso importante hacia el matrimonio pero, a veces es necesario darse un tiempo o tomarse las cosas de pareja con cierta tranquilidad no solo para disfrutar de los acontecimientos personales y profesionales, sino también para ver si se está preparado para dar un paso tan importante o incluso saber si esa es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida. Pero no siempre se acierta a la primera para encontrar a alguien, a veces hay que esperar a la segunda oportunidad porque al final todo el mundo tiene derecho a ser feliz.
Porque al final las relaciones de pareja vienen y van y los desengaños amorosos se acaban pasando con el tiempo y siempre los buenos momentos prevalecerán sobre los malos; pero quien siempre está a tu lado son los hijos que quieren que sus padres sean felices.
Calificación personal: 7
Ya he comentado en varias entradas que son románticas, era un género que daba por perdido pero poder ver alguna que salva a este género es algo revitalizante. La historia que se relata en esta película es sencilla y como se va desarrollando la vida de Will y con el amor y ternura con la que se la cuenta a su hija permite al espectador mantenerse dentro de la historia. Por otro lado, no es la típica historia de amor entre dos personas no tiene por que ser rápida, sino que a veces tienen que ocurrir una serie de acontecimientos para estar con alguien.
El objetivo principal del filme es entretener y ver como se van desarrollando los acontecimientos para ver cual va a ser el final. Uno de los aspectos que he observado es que el protagonista tiene impaciencia por estar con alguien y dar el paso importante hacia el matrimonio pero, a veces es necesario darse un tiempo o tomarse las cosas de pareja con cierta tranquilidad no solo para disfrutar de los acontecimientos personales y profesionales, sino también para ver si se está preparado para dar un paso tan importante o incluso saber si esa es la persona con la que quieres pasar el resto de tu vida. Pero no siempre se acierta a la primera para encontrar a alguien, a veces hay que esperar a la segunda oportunidad porque al final todo el mundo tiene derecho a ser feliz.
Porque al final las relaciones de pareja vienen y van y los desengaños amorosos se acaban pasando con el tiempo y siempre los buenos momentos prevalecerán sobre los malos; pero quien siempre está a tu lado son los hijos que quieren que sus padres sean felices.
Calificación personal: 7


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