Al mal tiempo, buen cine...

Queridos lectores y seguidores:

Me permito escribir una líneas para agradeceros a todos (desde todas las partes del mundo) que visitéis mi blog y todo lo que voy publicando. Ante todo comentar que no estoy licenciada en cinematografía pero, doy gracias por haber asistido a cursos y que mis padres me introdujeran al cine con sólo 8 años.

Por eso os animo que escribáis vuestras opiniones sin vergüenza alguna (¡por eso existe la libertad de expresión!) o sugerir cambios o visionados de películas, ya que se convierte en un feedback donde podemos aprender unos de otros.

Para finalizar, gracias una vez más por vuestro tiempo y dedicárselo a mi blog. ¡Seguid disfrutando del cine!

martes, 19 de agosto de 2025

Secretos de un escándalo (2023)

 


  • Título original: May December
  • Año: 2023
  • Género: Drama
  • Dirección: Todd Haynes
  • Intérpretes: Natalia Portman, Julianne Moore, Charles Melton, Cory Michael Smith, Elizabeth Yu, Gabriel Chung, Piper Cruda, D.W. Moffet, Lawrence Arancio.
  • Guión: Samy Burch, Alex Mechanik
  • Fotografía: Christopher Bauvelt
  • Música: Marcelo Zarvos
  • Montaje: Affonso Gonçalves
  • Productora: Gloria Sanchez Productions, Killer Films, Mountain A.


SINOPSIS


Veinte años después de que el mediático romance entre Gracie Atherton-Yu (Julianne Moore) y su joven marido Joe (Charles Melton) escandalizara al país, con sus hijos a punto de graduarse en el instituto, se va a rodar una película sobre su historia. La actriz Elizabeth Berry (Natalie Portman) pasará un tiempo con la familia para intentar entender mejor a Gracie, a la que va a interpretar, provocando que la dinámica familiar se tambalee.



CRITICA

Desde el arranque, la película nos atrapa con una atmósfera inquietante, donde una actriz (Portman) se adentra en lo más íntimo de la vida de una mujer acusada de un escándalo debido a una relación con un menor (interpretada por Moore). La narración acompaña ese contraste entre la profesionalidad cuidadosamente ensayada de Elizabeth (Portman) y la humanidad privada y ambigua de Gracie (Moore).

El guión de Secretos de un escándalo juega con reversos incómodos: mientras Portman investiga para interpretar el papel, se enfrenta a límites éticos y emocionales que tensionan su propia identidad. Si bien algunos críticos cuestionan la contención narrativa y la pretensión formal —“la forma de contarla… hace insignificante e inútilmente pretenciosa” —, otros elogian su osadía al no ofrecer explicaciones fáciles, desplegando un humor oscuro y satírico que incomoda y se sostiene hasta el final .

Visualmente, Todd Haynes imprime un sello estilizado y deliberado, con momentos donde los personajes se dirigen abiertamente al espectador. Es un recurso chocante, incluso pretencioso, pero que enfatiza la teatralidad de la historia y la distorsión de la verdad percibida. Los encuadres y la paleta de tonos crean una mezcla de naturalismo tenso y artificio sutil, sustentando esa atmósfera sugestiva y opresiva que domina la trama.

Las interpretaciones son el corazón de la película. Moore encarna a Gracie con una complejidad que transita entre lo adorable y lo perturbador: una mujer marcada por un pasado tabú y que despliega una falsa serenidad emocional. Portman, por su parte, ofrece una actuación enigmática, soterrada, donde la actriz Elizabeth se desdibuja ante la realidad de la mujer a estudiar, abriendo grietas en su aparente control. El choque de ambas funciona como campo magnético emocional: se complementan y distorsionan mutuamente, mostrando dos formas de interpretar el dolor y la verdad.

El pulso dramático también se conjuga con una banda sonora medida y un montaje que alterna reflexión y sutileza lapsos donde la ambigüedad gana peso. No hay giros morales fáciles ni finales de cierre emocional convencional; en su lugar, un tono deliberado que deja mucho sin decir, pero cuyo silencio pesa .

En conjunto, Secretos de un escándalo es un ejercicio cinematográfico provocador: se atreve a mostrarse incómodo, a romper la cuarta pared y a abrir caminos de reflexión sobre la ética, la representación y el poder de la imagen. No es una película para todos los gustos —su apuesta esteticista y emocional puede resultar fría o pretenciosa—, pero quienes busquen un cine desafiante, con actuaciones soberbias y una mirada crítica sobre la relación entre actor y personaje, hallarán aquí material fascinante y duradero.


Calificación personal: 6

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