- Dirección: Len Wiseman
- Año: 2025
- Género: Acción
- Intérpretes: Ana de Armas, Anjelica Huston, Gabriel Byrne, Catalina Sandino Moreno, Norman Reedus, Ian McShane, Keanu Reeves, Lance Reddick.
- Guión: Shay Hatten, Emerald Fennell.
- Música: Tyler Bates, Joel J. Richard.
- Fotografía: Romain Lacourbas
- Montaje: Jason Ballantine.
- Productora: Starz Entertainment, Summit Entertainment, Lionsgate Films.
CRITICA
Desde el primer momento, Ballerina se presenta como una fusión entre ballet y brutalidad, tal y como refleja su argumento: la joven Eve Macarro presencia la muerte de su padre a manos del siniestro Canciller (Gabriel Byrne) y es acogida por la Ruska Roma, institución que la entrena tanto en danza como en letales artes marciales. Este arranque busca establecer una base emocional sólida, pero pronto queda eclipsado por una exposición repetitiva y diálogos justos, que hacen que la primera hora resulte anodina y previsible .
El guión coquetea con algo más que simple venganza: explora la dualidad entre arte y violencia, aunque sin profundizar demasiado. Hay ecos de tramas como la de Gorrión Rojo (ver crítica en este blog) en el sufrimiento físico y psicológico de la protagonista, pero no consigue elevar esa doble vida (bailarina y asesina) más allá de la superficie. Ese desfase entre el potencial narrativo y su escasa ejecución deja cierta sensación de vacío en la primera parte.
Por suerte, tras este prólogo algo lento, la película se desata en su segunda mitad. A partir de que Eve llega a la aldea alpina del Canciller, el ritmo se dispara y las coreografías de acción se convierten en absoluto espectáculo. Desde combates con patines, lanzallamas, granadas, hasta pistolas conectadas con machetes, cada escena parece diseñada para superar la anterior en creatividad y violencia estilizada. El uso de elementos cotidianos y escenarios contrastantes (continental dorado, pueblos nevados, clubes de hielo) confiere dinamismo visual y variedad espacial .
Ana de Armas es el motor interpretativo. Su Eve destila vulnerabilidad, determinación y ferocidad física. Suda, sufre, gruñe y transmite el esfuerzo real que exige su metamorfosis, lo que la convierte en una antiheroína creíble en medio del caos. Aun así, su personaje no está libre de críticas: carece de evolución profunda, y de Armas brilla más por su presencia física que por un arco dramático plenamente desarrollado .
La dirección de Len Wiseman se percibe más contenida en la primera parte, pero recupera fuerza gracias a los reshoots de Chad Stahelski, que imprimen el sello de astucia visual y furia inventiva de la saga John Wick. Aun así, ese patchwork de estilos genera una percepción de dos películas en una: una origin story pausada y un delirio ultraviolento posterior .
Desde lo técnico, los fotogramas resultan hipnóticos cuando la película se libera. Hay una frialdad elegante en los escenarios nevados y una riqueza de texturas en las secuencias, casi pictóricas, durante el clímax de la violencia . La fotografía destaca por las composiciones inmersivas y tonos contrastados, aunque en la parte inicial peca de sobriedad.
La incorporación de Keanu Reeves como John Wick aporta un guiño guiñado al universo más amplio, que algunos puedan ver forzado o innecesario (sirve más para recordar el linaje que para servir la trama propia de Eve). Su cameo genera la emoción que se espera, aunque subraya cierta dependencia de la franquicia principal.
En resumen, Ballerina es una película desequilibrada que renace tras un arranque moroso. Su guión ofrece una premisa potente pero una ejecución desigual, las interpretaciones, especialmente de Ana de Armas, brillan por su presencia visceral, y la imaginería visual y la acción recargada, si eres fan del caos ultra-coreografiado, son un auténtico festín. Ahora bien, si buscas una evolución de personaje profunda o una historia coherente de principio a fin, puede que te deje con la miel en los labios.
Calificación personal: 8

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