- Título original: The wild robot
- Año: 2024
- Género: Animación
- Dirección: Chris Sanders
- Doblaje original: Lupita Nyong'o, Pedro Pascal, Kit Connor, Catherine O'Hara, Bill Nighy, Mark Hamill, Stephanie Hsu, Matt Berry, Ving Rhames.
- Guión: Chris Sanders.
- Música: Kris Bowers
- Fotografía: Chris Stover
- Productora: DreamWorks Animation Studios
SINOPSIS
El robot Roz 7134 cae en una isla en la que solo hay animales. Para ello, debido a su programación se adapta al entorno entablando una curiosa amistad con un el zorro Bribón y, se hará cargo de una cría de ganso a la que llamará Pico Brillo y al que enseñará a volar. Y entre ambos, se establecerá un vínculo irrompible.
CRITICA
Robot salvaje es una fábula animada de una sensibilidad poco habitual en el cine comercial reciente. Bajo una premisa sencilla —un robot que naufraga en una isla deshabitada— la película construye una reflexión profunda sobre la empatía, la maternidad y la convivencia entre naturaleza y tecnología. No busca deslumbrar con ironía ni velocidad, sino emocionar desde la calma.
El mayor acierto del film es su protagonista. Roz no “se humaniza” en el sentido clásico; aprende a escuchar, observar y adaptarse. La película entiende que la emoción no nace de parecer humano, sino de asumir responsabilidades. La relación con el pequeño ganso al que cuida articula el corazón del relato y convierte la historia en un delicado viaje sobre la crianza, el sacrificio y la despedida.
Visualmente, Robot salvaje es deslumbrante. La animación combina trazos pictóricos, colores suaves y una sensación orgánica que evita el hiperrealismo digital. El entorno natural no es un simple fondo: respira, cambia y dialoga con los personajes. DreamWorks apuesta aquí por una estética que se siente artesanal y poética, coherente con el tono introspectivo de la narración.
El ritmo es deliberadamente pausado, especialmente en su primer tramo. Puede desconcertar a espectadores acostumbrados a la animación frenética, pero esa lentitud es esencial para que el vínculo emocional se construya sin artificios. Cuando la película acelera hacia el conflicto final, lo hace sin traicionar su espíritu: incluso la acción está atravesada por una melancolía serena.
Si tiene un punto débil, es cierta previsibilidad temática y un mensaje claramente universal, a veces cercano al cuento moral. Pero esa claridad no resta fuerza; al contrario, la vuelve accesible sin diluir su honestidad emocional.
Robot salvaje es una película bella, conmovedora y sorprendentemente madura, que confía en el silencio, la imagen y la emoción contenida. Una obra que habla tanto a niños como a adultos, y que recuerda que la humanidad no depende del origen, sino de la capacidad de cuidar y dejar ir. Una de las propuestas animadas más delicadas y memorables de los últimos años.
Calificación personal: 10

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