Al mal tiempo, buen cine...

Queridos lectores y seguidores:

Me permito escribir una líneas para agradeceros a todos (desde todas las partes del mundo) que visitéis mi blog y todo lo que voy publicando. Ante todo comentar que no estoy licenciada en cinematografía pero, doy gracias por haber asistido a cursos y que mis padres me introdujeran al cine con sólo 8 años.

Por eso os animo que escribáis vuestras opiniones sin vergüenza alguna (¡por eso existe la libertad de expresión!) o sugerir cambios o visionados de películas, ya que se convierte en un feedback donde podemos aprender unos de otros.

Para finalizar, gracias una vez más por vuestro tiempo y dedicárselo a mi blog. ¡Seguid disfrutando del cine!

viernes, 26 de diciembre de 2025

Puñales por la espalda: De entre los muertos (2025)

 


  • Título original: Wake Up Dead Man: A Knives Out Mystery
  • Año: 2025
  • Género: Suspense
  • Dirección: Rian Johnson
  • Intérpretes: Daniel Craig, Josh O'Connor, Glenn Close, Kerry Washington, Josh Brolin, Mila Kunis, Thomas Haden Church, Jeremy Renner, Andrew Scott; Cailee Spaeny, Daryl McCormack
  • Guión: Rian Johnson
  • Música: Nathan Johnson
  • Fotografía: Steve Yedlin
  • Montaje: Bob Ducsay
  • Productora: Lionsgate, Netflix, T-Street Productions


SINOPSIS

Benoit Blanc (Danuiel Craig) Llamado a investigar una muerte rodeada de secretos, fe y viejas culpas, el detective se adentra en un entorno cerrado donde nadie dice toda la verdad y cada confesión esconde una mentira mayor. A medida que avanza la investigación, el misterio se vuelve menos un juego intelectual y más una exploración moral sobre la responsabilidad, el autoengaño y el precio de la verdad.

CRITICA

Puñales por la espalda 3 confirma que la saga concebida por Rian Johnson no está interesada en repetirse, sino en mutar. Si la primera película jugaba con el clasicismo del whodunit y la segunda se inclinaba hacia la sátira social desatada, esta tercera entrega opta por un tono más sombrío, introspectivo y casi espiritual, sin perder el ingenio que define a la serie.

El cambio más notable es el clima. Wake Up Dead Man abandona el brillo y la exuberancia para sumergirse en una atmósfera más cerrada, cercana al misterio gótico. La investigación que enfrenta Benoit Blanc ya no es solo un rompecabezas intelectual, sino una exploración de la culpa, la fe y las mentiras que nos contamos para sobrevivir. El humor sigue ahí, pero más contenido, más ácido, como un mecanismo de defensa frente a lo incómodo.

Daniel Craig vuelve a demostrar que Blanc es el verdadero eje de la franquicia. Aquí su interpretación es más grave y reflexiva: el detective observa tanto como deduce, y parece cargar con el peso moral del caso. Johnson le permite dudar, callar y equivocarse, alejándolo del simple artificio excéntrico para convertirlo en un personaje con sombra.

Como es habitual, el reparto coral funciona como un espejo deformante de la sociedad contemporánea. Cada personaje encarna una forma distinta de hipocresía o autoengaño, y el guion se divierte desmontándolos sin piedad, aunque con menos caricatura que en Glass Onion. El misterio está bien construido, con giros que no dependen solo de la sorpresa, sino de cómo se reordena la información moral del relato.

Visualmente, la película es más austera, pero también más elegante. La puesta en escena privilegia espacios cerrados, luces bajas y encuadres que refuerzan la sensación de encierro ético. Todo conduce a un desenlace menos explosivo y más reflexivo, fiel a la idea de que algunas verdades no liberan: pesan.

Puñales por la espalda 3 es una entrega más oscura y madura, que arriesga al reducir el espectáculo para ganar densidad temática. No busca el impacto inmediato, sino el poso. Puede sorprender a quienes esperen la ligereza de la anterior, pero recompensa a quien acepte un misterio menos festivo y más moral. La saga demuestra así que todavía tiene algo nuevo que decir… y que Benoit Blanc aún no ha resuelto su caso más difícil: entender a las personas.


Calificación personal: 9



Hasta que llegó su hora (1968)

 


  • Título original: Once Upon a Time in the West
  • Año: 1968
  • Género: Western
  • Dirección: Sergio Leone
  • Intérpretes: Charles Bronson, Claudia Cardinale, Henry Fonda, Jason Robards, Gabriele Ferzetti, Frank Wolff, Al Mulock, Woody Strode.
  • Guión: Sergio Leone, Dario Argento, Bernardo Bertolucci.
  • Música: Ennio Morricone
  • Fotografía: Tonino Delli Conni
  • Montaje: Nino Baragli
  • Vestuario: Carlo Simi
  • Productora: Finanzia San Marco, Rafan Cinematográfica


SINOPSIS

Brett McBain, un granjero viudo de origen irlandés, vive con sus hijos en una zona pobre y desértica del Oeste americano. Ha preparado una fiesta de bienvenida para Jill (Claudia Cardinale), su futura esposa, que viene desde Nueva Orleáns. Pero cuando Jill llega se encuentra con que una banda de pistoleros los ha asesinado a todos.


CRITICA

Hasta que llegó su hora es mucho más que un wéstern: es un réquiem monumental por el mito del Oeste y, al mismo tiempo, su consagración definitiva. Sergio Leone toma los códigos clásicos del género y los estira hasta convertirlos en una ópera fúnebre sobre el fin de una era, donde la violencia ya no es aventura sino destino.

Desde su legendaria secuencia inicial, la película deja clara su apuesta: el tiempo se dilata, el silencio pesa más que las palabras y cada gesto tiene valor ritual. Leone filma el Oeste como un espacio condenado a desaparecer, arrasado por el progreso, el ferrocarril y el capital. Ya no hay lugar para héroes puros: solo sobreviven los fantasmas.

El reparto es clave para esa deconstrucción. Henry Fonda, en un giro tan perturbador como histórico, encarna la corrupción absoluta del poder con una sonrisa helada que subvierte su imagen clásica. Frente a él, Charles Bronson es casi una figura abstracta, una presencia vengativa definida más por su música —el inolvidable tema de Morricone— que por sus palabras. Y en el centro, Claudia Cardinale aporta una humanidad dolorosa: su personaje no domina la historia por la fuerza, sino por resistencia.

La música de Ennio Morricone no acompaña la imagen: la define. Cada personaje parece existir a través de su tema, como si estuvieran atrapados en una balada trágica que ya ha sido escrita. La combinación de primeros planos extremos y paisajes inmensos refuerza la sensación de fatalismo: los hombres son pequeños frente a una historia que avanza sin piedad.

Si se le puede reprochar algo, es su duración y su ritmo hipnótico, que exige paciencia y entrega total del espectador. Pero esa lentitud no es un defecto: es parte esencial de su discurso sobre la espera, la muerte y el ocaso.

Hasta que llegó su hora es un wéstern crepuscular, solemne y radical, una obra maestra que transforma la épica en elegía. Leone no celebra el nacimiento del Oeste, sino su entierro. Una película que no se ve: se atraviesa. Ideal para quienes entienden el cine como mito, música y tiempo.


Calificación personal: 6.5



Robot Salvaje (2024)

 


  • Título original: The wild robot
  • Año: 2024
  • Género: Animación
  • Dirección: Chris Sanders
  • Doblaje original: Lupita Nyong'o, Pedro Pascal, Kit Connor, Catherine O'Hara, Bill Nighy, Mark Hamill, Stephanie Hsu, Matt Berry, Ving Rhames.
  • Guión: Chris Sanders.
  • Música: Kris Bowers
  • Fotografía: Chris Stover
  • Productora: DreamWorks Animation Studios


SINOPSIS

El robot Roz 7134 cae en una isla en la que solo hay animales. Para ello, debido a su programación se adapta al entorno entablando una curiosa amistad con un el zorro Bribón y, se hará cargo de una cría de ganso a la que llamará Pico Brillo y al que enseñará a volar. Y entre ambos, se establecerá un vínculo irrompible.


CRITICA

Robot salvaje es una fábula animada de una sensibilidad poco habitual en el cine comercial reciente. Bajo una premisa sencilla —un robot que naufraga en una isla deshabitada— la película construye una reflexión profunda sobre la empatía, la maternidad y la convivencia entre naturaleza y tecnología. No busca deslumbrar con ironía ni velocidad, sino emocionar desde la calma.

El mayor acierto del film es su protagonista. Roz no “se humaniza” en el sentido clásico; aprende a escuchar, observar y adaptarse. La película entiende que la emoción no nace de parecer humano, sino de asumir responsabilidades. La relación con el pequeño ganso al que cuida articula el corazón del relato y convierte la historia en un delicado viaje sobre la crianza, el sacrificio y la despedida.

Visualmente, Robot salvaje es deslumbrante. La animación combina trazos pictóricos, colores suaves y una sensación orgánica que evita el hiperrealismo digital. El entorno natural no es un simple fondo: respira, cambia y dialoga con los personajes. DreamWorks apuesta aquí por una estética que se siente artesanal y poética, coherente con el tono introspectivo de la narración.

El ritmo es deliberadamente pausado, especialmente en su primer tramo. Puede desconcertar a espectadores acostumbrados a la animación frenética, pero esa lentitud es esencial para que el vínculo emocional se construya sin artificios. Cuando la película acelera hacia el conflicto final, lo hace sin traicionar su espíritu: incluso la acción está atravesada por una melancolía serena.

Si tiene un punto débil, es cierta previsibilidad temática y un mensaje claramente universal, a veces cercano al cuento moral. Pero esa claridad no resta fuerza; al contrario, la vuelve accesible sin diluir su honestidad emocional.

Robot salvaje es una película bella, conmovedora y sorprendentemente madura, que confía en el silencio, la imagen y la emoción contenida. Una obra que habla tanto a niños como a adultos, y que recuerda que la humanidad no depende del origen, sino de la capacidad de cuidar y dejar ir. Una de las propuestas animadas más delicadas y memorables de los últimos años.


Calificación personal: 10



Klaus (2019)



  • Dirección: Sergio Pablos
  • Año: 2019
  • Género: Animación
  • Doblaje original: Jason Schwartzman, J.K. Simmons, Rashida Jones, Will Sasso, Sergio Pablos, Norm Macdonald, Joan Cusack.
  • Guión: Sergio Pablos
  • Música: Alfonso González Aguilar
  • Montaje: Pablo García Revert
  • Productora: Netfliz, Atresmedia Cine, The SPA Studios


SINOPSIS

Un cartero llamado Jesper es enviado a una isla remota del Círculo Polar Ártico. Allí ve que la gente de esa remota isla está en disputas constantes. Para salir de allí necesita enviar 6000 cartas. Ante tan ardua tarea, tiene como último recurso a un leñador que vive alejado. Acabará forjando una curiosa amistad con él y como juntos, cambiarán la vida de la gente de esa isla.


CRITICA

Klaus es una rara avis dentro de la animación contemporánea: una película que mira hacia atrás —a la tradición del dibujo clásico— para contar una historia profundamente moderna sobre la generosidad, la comunidad y el poder transformador de los pequeños gestos. Dirigida por Sergio Pablos, no es solo una reinvención del mito de Santa Claus, sino una reflexión lúcida sobre cómo nacen las leyendas.

Narrativamente, la película parte del egoísmo. Jesper es un protagonista antipático, cómodo en su cinismo, y precisamente por eso su arco resulta tan efectivo. El guion entiende que la bondad no surge de la pureza, sino del aprendizaje y la consecuencia. La amistad con Klaus no es un flechazo sentimental, sino una relación que se construye a base de errores compartidos y silencios honestos.

Uno de los grandes logros de Klaus es su estilo visual. Aunque es animación 2D, el uso de luces, volúmenes y texturas le da una profundidad casi tridimensional sin perder la calidez artesanal del trazo. No es nostalgia vacía: es una demostración de que la animación tradicional sigue siendo expresiva, sofisticada y emocionalmente poderosa.

El humor está bien dosificado y nunca rompe el tono. Convive con momentos de melancolía sincera, especialmente cuando la película aborda la pérdida y el aislamiento. La emoción no se fuerza; llega como resultado lógico de la historia. Y cuando lo hace, es difícil no dejarse arrastrar.

Si hay un riesgo, es su estructura claramente diseñada para el gran público, con giros previsibles y un clímax emocional muy calculado. Pero incluso ahí, Klaus gana por honestidad y oficio. No siempre es Hollywood el que tiene que hacer una película de animación grandiosa, también nuestro cine sabe hacer películas de calidad.

Klaus es una película luminosa, inteligente y profundamente humana, capaz de emocionar sin cinismo ni empalago. Recupera el espíritu del cuento clásico para recordarnos que la bondad —como las leyendas— empieza casi siempre por accidente, pero se sostiene por elección. Una de las mejores películas navideñas de la animación reciente, y una prueba de que la tradición aún puede sentirse nueva.


Calificación personal: 9



El caso de Thelma Jordon (1950)

 


  • Título original: The File of Thelma Jordon
  • Año: 1950
  • Género: Suspense, noir
  • Dirección: Robert Siodmak
  • Intérpretes: Barbara Stanwyck, Wendell Corey, Paul Kelly, Stanley Ridges, Byron Barr, Joan Tetzel, Gertrude Hoffman.
  • Guión: Ketti Frings
  • Música: Victor Young
  • Fotografía: George Barnes
  • Montaje: Warren Low
  • Productora: Wallis-Hazen, Paramount Pictures


SINOPSIS

Una misteriosa mujer, Thelma Jordon (Barbara Stanwyck), inicia un romance con el fiscal de distrito Cleve Marshall (Wendell Corey). Él intuye que ella le oculta algo, y sus sospechas se confirman con el hallazgo de un cadáver. A partir de ese momento, Cleve intentarán que no condenen a Thelma.


CRITICA

El caso de Thelma Jordon es un film noir elegante y venenoso, construido sobre la atracción fatal, la culpa y la autodestrucción masculina. Dirigida por Robert Siodmak, la película utiliza el marco del thriller judicial para internarse en un terreno mucho más oscuro: el del deseo como trampa moral.

Desde su primera aparición, Thelma Jordon encarna la esencia del noir clásico. No es solo una femme fatale; es una mujer que entiende perfectamente el poder de su vulnerabilidad aparente. Barbara Stanwyck compone un personaje magnético, ambiguo y peligroso, dosificando seducción y amenaza con una precisión extraordinaria. Frente a ella, Fred MacMurray interpreta a un fiscal gris, agotado y vulnerable, cuya caída no se debe a la maldad ajena sino a su propia debilidad.

El guion se mueve con inteligencia entre el melodrama romántico y el thriller criminal, pero lo más interesante es cómo la película desmantela la ilusión del control masculino. El protagonista cree dominar la situación —el caso, la mujer, la ley— cuando en realidad ya ha cruzado el punto de no retorno. El amor no redime: condena.

Visualmente, Siodmak firma una puesta en escena sobria pero eficaz, apoyada en una fotografía de contrastes duros que refuerza el clima de fatalismo. Los interiores —oficinas, apartamentos, salas de juicio— se convierten en espacios claustrofóbicos donde la verdad siempre parece a punto de asfixiar a los personajes. No hay romanticismo en la caída: solo consecuencias.

Si tiene un punto discutible, es cierto esquematismo en algunos personajes secundarios y un desenlace que, para estándares actuales, puede parecer demasiado ordenado. Aun así, dentro de la lógica del Hollywood clásico, el cierre resulta coherente con su visión moral.

El caso de Thelma Jordon es un noir afilado y profundamente cínico, donde el crimen importa menos que la corrupción emocional. Una película que observa el deseo sin indulgencia y que confirma a Barbara Stanwyck como una de las figuras más complejas y peligrosas del cine negro. Ideal para quienes buscan un noir menos espectacular y más corrosivo, donde la verdadera sentencia no se dicta en el tribunal, sino en la conciencia.


Calificación personal: 8



jueves, 25 de diciembre de 2025

Caza de brujas (2025)

 




  • Título original: After the hunt
  • Año: 2025
  • Género: Drama
  • Dirección: Luca Guadagnino
  • Intérpretes: Julia Roberts, Andrew Garfiel, Ayo Edebiri, Michael Stuhlbarg, Chloë Sevigny
  • Guion: Nora Garrett
  • Música: Atticus Ross, Trent Reznor
  • Fotografía: Malik Hassan
  • Productora: Amazon, Imagine Entertainment, Frenesy Film Company


SINOPSIS

Una profesora universitaria (Julia Roberts) se encuentra en una encrucijada personal y profesional cuando una estudiante estrella (Ayo Edebiri) acusa a uno de sus compañeros de trabajo (Andrew Garfield) y un oscuro secreto de su pasado amenaza con salir a la luz.


CRITICA

Caza de brujas es un drama incómodo, deliberadamente ambiguo y profundamente contemporáneo. Bajo la dirección de Luca Guadagnino, la película se sitúa en un entorno universitario para explorar cómo el miedo, la reputación y el poder distorsionan la noción de verdad cuando una acusación lo contamina todo. No es un thriller al uso: es un campo minado moral.

Julia Roberts ofrece aquí una de sus interpretaciones más secas y contenidas. Su personaje —una profesora atrapada entre la lealtad, la culpa y la autopreservación— no busca la empatía inmediata; impone distancia. Esa frialdad es, a la vez, su mayor virtud y su mayor riesgo: Roberts compone a una mujer inteligente y moralmente exhausta, pero la película rehúye cualquier gesto conciliador con el espectador.

El guion apuesta por el conflicto de ideas más que por el desarrollo emocional clásico. Las conversaciones son densas, tensas, a menudo incómodas, y reflejan bien un mundo donde cada palabra puede ser usada como prueba o como arma. Guadagnino filma esos enfrentamientos con una sobriedad casi clínica, evitando subrayados y dejando que el malestar se acumule lentamente.

Esa apuesta, sin embargo, tiene un precio. La película puede sentirse discursiva y, por momentos, más interesada en provocar debate que en construir una progresión narrativa clara. La ambigüedad —clave de su propuesta— a algunos les resultará estimulante; a otros, frustrante. Caza de brujas no ofrece respuestas ni catarsis: plantea dilemas y se retira.

Caza de brujas es un film áspero, cerebral y valiente, que incomoda más de lo que entretiene. No busca consenso ni alivio moral, sino confrontar al espectador con sus propios prejuicios sobre la verdad, la justicia y el linchamiento social. Julia Roberts sostiene el peso del relato con autoridad silenciosa. Gustará más a quien acepte la duda como final que a quien espere certezas.


Calificación personal: 4



Las ballenas de agosto (1987)

 


  • Título original: The Whales of August
  • Año: 1987
  • Dirección: Lindsay Anderson
  • Género: Drama
  • Intérpretes: Bette Davis, Lillian Gish, Vicent Price, Ann Sothern, Harry Carey Jr.
  • Guion: David Berry
  • Música: Alan Price
  • Fotografía: Mike Fash
  • Montaje: Suzanne Lang-Willard
  • Vestuario: Ann Roth
  • Productora: Nelson Entertainment



SINOPSIS

Las hermanas Strong (Bette Davis y Lillian Gish) viven en su vejez en su casa de la isla de Maine. Libby (Bette Davis) está ciega y depende de la ayuda de su hermana Sarah (Lillian Gish). Libby vive en una constante amargura y en un deseo constante para que se termine. Sin embargo, Libby intenta que Sarah recuerde los buenos momentos que vivieron en esa casa.


CRITICA

La historia sigue a dos hermanas ancianas que pasan el verano en una casa frente al mar de Maine. Desde ese punto mínimo, la película construye una reflexión delicada sobre la vejez, la soledad y la dignidad de seguir habitando el mundo cuando casi todo parece haber quedado atrás. No hay giros espectaculares ni conflictos ruidosos: el drama vive en las miradas, en las frases que llegan tarde, en los recuerdos que pesan más que los cuerpos.

El mayor logro del film es su interpretación. Las actuaciones transmiten una verdad casi desnuda, sin subrayados sentimentales. Los diálogos, pausados y a veces ásperos, suenan auténticos; permiten que aflore tanto el cariño como el resentimiento acumulado durante toda una vida compartida. La cámara observa con respeto, evitando el morbo o la condescendencia hacia la vejez.
Visualmente, la película acompaña su tono introspectivo con una fotografía serena: el mar, las rocas y el cielo funcionan como metáforas evidentes pero eficaces del tiempo cíclico y de la fragilidad humana. El ritmo, deliberadamente lento, puede resultar exigente para algunos espectadores, pero es coherente con su propuesta: mirar sin prisa, aceptar la quietud.

Como punto débil, esa misma sobriedad puede sentirse distante. Quien espere una narración convencional o emociones explícitas quizá la encuentre fría o demasiado teatral en ciertos momentos. Sin embargo, para quien conecte con su tempo y su sensibilidad, la recompensa es profunda.
Las ballenas de agosto es una película íntima y crepuscular, más cercana a un poema visual que a un drama clásico. Habla de envejecer sin grandilocuencia, con una honestidad poco frecuente en el cine. No busca conmover a golpes: lo hace despacio, como las ballenas que pasan frente a la costa… y, cuando lo consigue, deja huella.

Calificación personal: 7