- Título original: The substance
- Año: 2024
- Género: Terror
- Dirección: Coraline Fargeat
- Intérpretes: Demi Moore, Margaret Qualley, Dennis Quaid, Edward Hamilton Clark, Gore Adams, Oscar Lesage.
- Guión: Coraline Fargeat
- Música: Raffertie
- Fotografía: Benjamin Kracun
- Montaje: Jerome Etalbet
- Productora: Working Title Films, Blacksmith
SINOPSIS
La trama sigue a Elizabeth Sparkle (Demi Moore), una exestrella de Hollywood famosa por su programa de aeróbicos en los años 80, que, al llegar a los 50 años, ve cómo su carrera declina. Desesperada por recuperar su juventud y relevancia, Elizabeth recurre a una sustancia experimental que le permite transformarse en una versión más joven de sí misma, Sue (interpretada por Margaret Qualley).
CRITICA
La película sigue a Elizabeth Sparkle (Demi Moore), una estrella televisiva en decadencia que se siente atrapada por los estándares inalcanzables de belleza y éxito. Cuando se le presenta una misteriosa sustancia que le permite rejuvenecer y renacer en una versión más joven de sí misma (interpretada por Margaret Qualley), su vida parece cambiar… hasta que las cosas se tornan grotescas. La historia es una versión moderna del mito de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, con una mirada feminista y un comentario incisivo sobre la presión social que sufren las mujeres al envejecer.
Fargeat demuestra un control absoluto del tono: su estilo visual es brillante y estilizado, con colores vibrantes y una estética que recuerda a los anuncios publicitarios de productos de belleza… hasta que la película se sumerge en una pesadilla corporal. El gore es extremo, pero siempre al servicio de la historia, convirtiéndose en una representación física de la ansiedad de la protagonista. Hay influencias claras de David Cronenberg y Darren Aronofsky, pero con una identidad propia.
Demi Moore entrega una de sus mejores interpretaciones en años. Su Elizabeth es trágica, feroz y aterradoramente real. Moore se sumerge por completo en el papel, mostrando vulnerabilidad y una presencia magnética. Margaret Qualley, como su alter ego rejuvenecido, también brilla, aunque su personaje tiene menos matices. El resto del elenco cumple bien su función, pero la película es claramente un vehículo para el regreso triunfal de Moore.
La Sustancia no es solo un filme de terror, sino una exploración brutal sobre cómo la sociedad devora a las mujeres que cruzan cierta edad, especialmente en Hollywood. Fargeat no tiene miedo de empujar los límites y hacer que el espectador se retuerza en su asiento. Sin embargo, algunos podrían encontrar la película excesiva en su uso del horror gráfico, y su mensaje, aunque potente, puede resultar un poco obvio en ciertos momentos.
Destacar también las grandes referencias cinematográficas a las que hace alusión Fargeat en diferentes planos secuencias. Desde El resplandor con el pasillo rojo interminable donde se graba el programa de Sparkle. Los diferentes momentos de la ducha haciendo alusión a Psicosis (ver crítica en este blog). El color de la propia sustancia de la película Reanimator e incluso, esa deformidad de la mujer final que enlaza con El hombre elefante de David Lynch. Por cierto, si la propia película critica ese desplante a la mujer a medida que tiene años y sobre todo en el mundo del espectáculo, aunque Mikey Madison se lo merecía (bastante), tenían que haberle dado el Oscar a Demi Moore.
La Sustancia es una obra provocadora, intensa y visualmente impactante. Es una experiencia incómoda pero fascinante, con una Demi Moore en estado de gracia. No es un filme para todos, pero aquellos que disfrutan del terror con comentario social encontrarán en ella una de las propuestas más originales del año.
Calificación personal: 5

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