Al mal tiempo, buen cine...

Queridos lectores y seguidores:

Me permito escribir una líneas para agradeceros a todos (desde todas las partes del mundo) que visitéis mi blog y todo lo que voy publicando. Ante todo comentar que no estoy licenciada en cinematografía pero, doy gracias por haber asistido a cursos y que mis padres me introdujeran al cine con sólo 8 años.

Por eso os animo que escribáis vuestras opiniones sin vergüenza alguna (¡por eso existe la libertad de expresión!) o sugerir cambios o visionados de películas, ya que se convierte en un feedback donde podemos aprender unos de otros.

Para finalizar, gracias una vez más por vuestro tiempo y dedicárselo a mi blog. ¡Seguid disfrutando del cine!

domingo, 22 de febrero de 2026

Flow (2024)

 


  • Dirección: Gints Zilbalodis
  • Año: 2024
  • Género: Animación
  • Guión: Gints Zilbalodis, Matiss Kaza, Ron Dyens
  • Música: Gints Zilbalodis, Rihards Zalupe
  • Fotografía: Gints Zilbalodis
  • Montaje: Gints Zilbalodis
  • Productora: Dream Well Studio, Take Five, Sacrebleu Productions


SINOPSIS

Un gato solitario despierta en un mundo cubierto por el agua tras una misteriosa inundación. Para sobrevivir, se refugia en una pequeña embarcación donde coincide con otros animales muy distintos entre sí. Al principio desconfían unos de otros, pero pronto deberán colaborar para enfrentar los peligros del entorno. El viaje por paisajes sumergidos pondrá a prueba su instinto, su valentía y su capacidad de adaptación. En medio del silencio y la incertidumbre, aprenderán que la cooperación es su única esperanza.

CRITICA

La película de animación Flow, dirigida por Gints Zilbalodis, es una propuesta singular dentro del cine animado contemporáneo: una obra prácticamente muda que confía en la imagen, el ritmo y el comportamiento animal para construir su relato. Lejos de la estructura clásica de la animación comercial, Flow apuesta por la contemplación y por una narrativa sensorial donde el guion se articula más a través de la acción y la atmósfera que del diálogo.

Desde el punto de vista del guion, la historia es sencilla en su premisa: un gato solitario debe sobrevivir en un mundo cubierto por el agua tras una gran inundación y acaba compartiendo viaje con otros animales en una pequeña embarcación. Sin embargo, esa simplicidad es deliberada. El guion prescinde de explicaciones sobre el origen del desastre y evita humanizar en exceso a los personajes. No hay moralejas explícitas ni conflictos verbales; el desarrollo dramático se basa en la convivencia forzada, la desconfianza inicial y la construcción progresiva de una cooperación silenciosa. La tensión surge de situaciones físicas —corrientes, ruinas sumergidas, depredadores— más que de antagonismos tradicionales. Esta elección narrativa convierte la película en una experiencia casi universal, aunque también puede resultar exigente para quien espere una trama más estructurada o con clímax convencional.

En cuanto a los personajes, el gran logro de Flow está en su caracterización sin palabras. El gato protagonista no es un héroe antropomorfizado, sino un animal con instintos claros: miedo, curiosidad, territorialidad. Su evolución no pasa por discursos, sino por pequeños gestos —compartir espacio, aceptar ayuda, arriesgarse por el grupo— que revelan un aprendizaje emocional. Los demás animales funcionan como energías complementarias: algunos más confiados, otros más impulsivos o prudentes. No son personajes psicológicamente complejos en el sentido humano, pero sí coherentes en su comportamiento, lo que refuerza la autenticidad del relato.

El guion, en definitiva, se construye sobre la observación y el ritmo. La ausencia de diálogos obliga a que cada acción tenga peso narrativo. Esto fortalece la dimensión poética de la película, pero también reduce la explicitud emocional: el espectador debe proyectar e interpretar. Flow no busca el impacto dramático inmediato, sino una experiencia inmersiva y meditativa sobre la supervivencia, la adaptación y la cooperación en un entorno incierto.

En conjunto, es una obra minimalista y arriesgada que demuestra que la animación puede sostener una historia compleja sin recurrir a fórmulas convencionales. Su guion es austero pero coherente, y sus personajes, aunque silenciosos, transmiten una evolución clara a través de la acción. Más que una aventura tradicional, Flow es una fábula visual sobre la convivencia y la fragilidad del mundo.


Calificación personal: 9



No hay comentarios: